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LA LEPRA EN COLOMBIA
Según la Academia
Nacional de Medicina de Colombia:
LA LEPRA DEBE SER
todo un modelo
histórico para cualquier discusión moderna sobre los
derechos de los pacientes porque alrededor de ella, entre
otras, se desarrolló un importante debate médico y de salud
pública desde que el cuerpo médico colombiano comenzó a
organizarse en la séptima década del siglo XIX;
·
Porque por ella se desarrolló
un importante esfuerzo de estadística médica colombiana;
·
Porque a su alrededor se
levantó el primer laboratorio nacional;
·
Porque por ella se
estructuraron tres importantes áreas de investigación
biomédica en Colombia.
Según datos históricos
registrados en la Biblioteca virtual del Banco de la
República, a principios del siglo XVIl el cabildo en
Cartagena adquirió los terrenos para el hospital de
"leprosos"; allí se les aísla en lo que al principio son
solo unos bohíos, para 1627 existían mas de 100 enfermos, el
mal mucho mas común que hoy requería acordonamiento social y
así el pequeño caserío de enfermos y sus familias a lo largo
del camino real con el hospital de San Lázaro y la iglesia,
se constituye en la primera implantación de Cartagena por
fuera de sus islas. En 1785 se construyen nuevas
instalaciones para los enfermos en el sitio de Caño del Oro,
isla de Tierrabomba; hacia el año 1950 según Luz Filena
Arbeláez García (en su escrito, Lepra: Mitos y Realidades),
después de ser clausurado el lazareto fue bombardeado para
erradicar cualquier huella que permaneciera allí de "lepra".
Según el diario El Universal actualmente el Instituto
Colombiano de Reforma Agraria, inició un proceso de
clasificación de la propiedad en Tierrabomba, con el fin de
determinar si estos territorios salieron o no del dominio de
la nación.

Los lazaretos de Contratación
y Agua de Dios
fueron creados exclusivamente para la atención de enfermos
de Hansen llegados de distintas regiones del país.
El lazareto de Contratación, según el
plan de desarrollo municipal de Contratación, en 1822 surgió
el lazareto de "El Curo" situado a la orilla occidental del
río Suárez, metros abajo del actual puente Gómez Plata y
según el libro "Croniquilla de Contratación" escrito por el
señor Alvaro Ruiz Arenas, el lazareto de Contratación fue
oficialmente fundado el 14 de Septiembre de 1861: mucho
tiempo atrás este territorio ya era conocido por la
producción de quina, producto medicinal esencial en el siglo
pasado, de ahí se cree que se tomó el nombre de
Contratación, por haber existido en la zona una "contrata"
(contrato) o compra de quina muy abundante en la región.
El
lazareto de Agua de Dios, según el libro "Apuntamientos
para la Historia de Agua de Dios", fue fundado el 10 de
Agosto de 1870, después de ser expulsados los enfermos del
territorio de Tocaima y según la biblioteca virtual del
Banco de la República, el 27 de Enero de 1867 la hacienda
"Agua de Dios" de propiedad del señor Manuel Murillo Toro
fue adquirida por el estado de Cundinamarca por su
presidente Daniel Aldana, para destinarla a la creación de
un lazareto, territorio nacional (1893). Mediante Ley 148 de
1961 se devolvieron todos los derechos civiles, políticos y
garantías sociales consagrados en la Constitución Nacional a
los enfermos de Lepra. Esta misma ley que autorizó a la
Asamblea de Cundinamarca para crear los municipios de
Contratación y Agua de Dios, le concedió el beneficio de
adjudicar los terrenos a quienes los ocupaban por ese
entonces. Producto de esta ley, nació la Ordenanza N° 78 del
29 de noviembre de 1963 que creó el municipio de Agua de
Dios. El 23 de marzo de 1963 se declaró oficialmente
inaugurado y mediante Decreto 317 del mismo año, se nombró
el primer alcalde municipal.
A partir de 1961 los lazaretos
de Contratación y Agua de Dios; dejan de ser
lazaretos y se convienen en Sanatorios, los que desde 1994
se transforman en Empresas Sociales del Estado.
Es un señalamiento, una marca
que lleva de por vida una persona, para significar que es
distinto y por tanto inferior.
Es una
condición, atributo, rasgo o comportamiento que hace que su
portador sea incluido en una categoría social hacia cuyos
miembros se genera una respuesta negativa y se les ve como
«culturalmente inaceptables».
Los
Griegos crearon el término estigma, para
referirse a signos corporales, destinados a mostrar algo
inusual y malo, sobre el estado moral del portador. Los
signos eran grabados o marcados a fuego en el cuerpo, e
informaban que el portador era un esclavo, un malhechor o un
traidor, una persona mancillada, ritualmente impura, a la
cual había que evitar, especialmente en los lugares
públicos.
ESTIGMA DE LA LEPRA El estigma de la Lepra ha sido
ampliamente difundido, pero no todas las culturas han
considerado la lepra como una fuente de deshonra. Por
ejemplo, en Sri Lanka, Nigeria, Tanzania y Noruega, los
pacientes de Lepra han sido tratados con compasión y no han
sido segregados. De otra parte, en India, Etiopía, China y
en la mayoría de países de Europa y América que poseen
fuerte influencia de la cultura Judío-cristiana y en muchas
naciones Musulmanas, la Lepra genera repulsión y ostracismo
sin embargo, las culturas Musulmanas nunca impusieron la
segregación obligatoria a las víctimas de la lepra como sí
lo hicieron los cristianos.
Con el
fin de evitar el estigma tradicionalmente, ligado a la
enfermedad, el V Congreso Internacional de la Lepra llevado
a cabo en la Habana en 1948 concluyó que los pacientes de
lepra no deberían llamarse Leprosos. La conferencia de la
Habana también sugirió modificar el nombre del mal por el de
enfermedad de Hansen, en honor de Armauer Hansen, a quien se
atribuye el "descubrimiento" de su agente causal. Algunos se
opusieron a este cambio con el argumento de que al fin y al
cabo la enfermedad no había sido descrita por Hansen. Otros
consideraron que el nuevo nombre también adquiriría la misma
connotación deshonroso de la palabra Lepra. Sin embargo, el
movimiento en pro de la nueva denominación "Enfermedad de
Hansen" ha tenido éxito. Para algunos historiadores
interesados en la Lepra, el estigma actual es una invención
del colonialismo del siglo XIX, cuando las naciones
imperialistas redescubrieron que la enfermedad era endémica
en muchas de las regiones del mundo objeto de colonización.
La lepra entonces se convirtió en una dolencia de gente
"inferior" e "incivilizada". Con el redescubrimiento de una
enfermedad que se creía extinguida desde la Edad Media, se
revivió la vieja mitología cristiana de la Lepra y muchas
instituciones piadosas aprovecharon la oportunidad para
revitalizarse. |
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